Caminhos Cruzados: Juntos vamos más lejos: La movilidad activa articulada en redes

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Caminhos Cruzados (Caminos Cruzados) es una experiencia virtual de debate con el fin de discutir el mismo tema desde diferentes puntos de vista y enfoques. Además de contestar a cada una de las tres preguntas hechas por Como Anda, cada invitado/a debe comentar la respuesta de la otra persona. Es un esfuerzo para revelar las diferencias, singularidades, y también las similitudes entre los puntos de vista de cada uno/a de la movilidad a pie en Brasil.

Juntos vamos más lejos: La movilidad activa articulada en redes

Con Dana Corres, directora de la Liga Peatonal y Guilherme Tampieri director de la UCB — Unión de los Ciclistas de Brasil.

1. ¿Cuál es la importancia de establecer una red nacional articulada por la movilidad activa?

Dana Corres: Compartir experiencias que no sólo empoderen, sino que nos capaciten en la medida de nuestra experiencia y conocimiento como organizaciones. Es importante porque así podemos articular esfuerzos alrededor de impulsar la peatonalidad y la caminabilidad no sólo en México, sino en Latinoamérica. ¿Por qué? Porque debido al impulso dado por el activismo ciclista, hoy vemos importantes avances: cada vez se construyen más ciclovías, pero… se mejoran pocas banquetas. Armar una alianza sería fundamental para que a la par que pedimos mejores ciclovías, pidamos también mejores banquetas e infraestructura para los peatones, que no sean luchas aisladas, sino juntas.

GT: Me parece que esta red articulada por la movilidad activa tendrá más fuerza para hacer la disputa del espacio urbano, con más creatividad, reflexionando sobre problemas y desafíos y pensando en proponer soluciones sistémicas, ligadas a las personas y no sólo a la infraestructura. Un espacio, aunque hermoso y aparentemente perfecto estructuralmente, necesita ser vivido. Para él ser vivido, hay que ir más allá de la infraestructura, es necesario entender de las personas lo que ellas desean, es fundamental el espacio generar la sensación de seguridad, comodidad, actratividad. En ese sentido, los espacios compartidos se presentan como una buena respuesta. Así, en la defensa, planificación, desarrollo y promoción de lo que se ha llamado de desveloCIDADES (desveloCIUDADES) es que la articulación nacional por la movilidad activa tendrá — todavía no considero que lo tenga — un peso enorme. Es decir, en la retomada de la ciudad para las personas que caminan, pedalean, usan patineta, skate o transporte colectivo, sean niños, mujeres, personas con discapacidad, personas trans, jóvenes, ancianos y de todo el mundo. De las ciudades incluyentes. Diversas. De hecho, inteligentes.

Guilherme Tampieri: Es fundamental. En Brasil y en América Latina en general, la movilidad a pie todavía corresponde a la mayor parte de los desplazamientos diarios y eso necesita ser defendido, promovido y valorado. Desafortunadamente, el escenario es de caída en el porcentaje de viajes a pie y entiendo que una red nacional de colectivos, movimientos, grupos, investigadores, empresas y ciudadanas y ciudadanos es una forma de hacer frente, organizadamente, a este proceso de caída.

DC: Creo que es una manera importantísima de hacer frente, pero que es muy complicado porque me parece que no sólo en México, sino en toda Latinoamerica, hay que luchar contra un montón de egos. Nuestras sociedades, además, no están acostumbradas a trabajar en colectivo y mucho menos de manera horizontal. Trabajar en conjunto nos supone un reto enorme no sólo por el tema que abordamos, sino por las barreras culturales y de las construcciones que como organizaciones queremos construir hacia adentro.

2. ¿Cuáles fueron los principales avances y logros en la movilidad a pie y movilidad por bicicleta para establecer esa conexión nacional?

Dana Corres: Los 10 años de activismo ciclista con Bicired sí sentaron un precedente para que la Liga Peatonal existiera. Después de su existencia, en algún punto de la lucha fue evidente que los ciclistas en México habían ganado gran terreno gracias a su organización. Así, diversas organizaciones a nivel nacional nos fuimos encontrando poco a poco en las redes sociales y desde finales de 2013 nos encontramos en nuestros espacios para trabajar en la defensa de los derechos de las y los peatones. Avances: cada vez somos más personas hablando de, por ejemplo, los “puentes antipeatonales”, término que por sí solo genera cierto shock en quien lo escucha. Estamos poniendo sobre la mesa el tema de la planeación con perspectiva de género y nos estamos posicionando como actores importantes en el tema.

GT: En Brasil, pequeños y sólidos han sido los pasos dados por esa conexión entre el movimiento ‘del a pie’ y ‘de la bicicleta’. Sin embargo, es fundamental destacarlos, para que se sepa en la sociedad cómo la unión de esas agendas tiene -y puede aún más — crear marcos políticos que van al encuentro de una ciudad más incluyente, diversa y sustentable:
1. La creación de colectivos locales, en la escala ciudades, que promueven una o ambas de las agendas, creando prácticas urbanas;
2. El intercambio de experiencias entre esos colectivos a nivel nacional, diseminando, como un colibrí, objetivos, directrices, tácticas, estrategias, procesos y otros importantes instrumentos para la lucha cotidiana en las urbes;
3. La participación / ocupación de personas que tratan la movilidad a pie en eventos de bicicleta y de movilidad en general, presentando la importancia del tema en la discusión sobre ciudades;
4. La realización, aunque incipiente, de proyectos comunes entre colectivos ‘a pie’ y ‘en bicicleta’, culminando en posibles grandes acciones para, por ejemplo, la Semana de la Movilidad (16 a 22 de septiembre);
5. La construcción de un proceso de revisión del Código de Tránsito Brasileño por parte de los colectivos ‘a pie’, subsidiando a los colectivos que tratan con la bicicleta para realización de algo semejante;
6. El desarrollo de campañas mutuas de promoción de la movilidad activa, entre otras cosas.

Guilherme Tampieri: Entiendo que esta articulación entre las agendas (pie y en bicicleta) todavía tiene que madurar mucho en el país. Por mucho que hay una integración, a veces, los horarios han sido paralelo y no es común. En conjunto, las agendas se fortalecen, las diversas experiencias de los grupos que los defienden, y no hay otra manera de competir el espacio de la ciudad contra el coche, sino por la comprensión de la organización retos para la resolución de problemas y la acción colectiva. Es decir, tratar de articular las directrices es un primer paso hacia adelante, que no necesariamente se materializó en un logro. Para ser incipiente en Brasil, la relación entre la movilidad a pie y en bicicleta tiene un enorme potencial, que corresponde al tamaño de los desafíos a enfrentar en términos más justas, democráticas y ciudades sostenibles.

DC: Me parece que en México sucede lo mismo, es muy complejo empezar a trabajar juntos y requiere mucho entendimiento entre las partes. A veces, me parece incluso, que existe gente en la comunidad ciclista que trae el mismo chip por el espacio de cuando manejaban un automóvil y me parece que tendríamos que profundizar en este cambio, porque al final se trata de un cambio profundo de paradigmas y de valores. Ahora, creo que hay un tema que se suma a la complejidad de la ecuación: el machismo que hay en las organizaciones. El feminismo es YA un tema en Latinoamérica derivado de acoso sexual, abuso sexual y feminicidios. Vivimos en una sociedad profundamente machista y esto se ve reflejado en cómo nos organizamos. Muchas organizaciones lideradas por hombres hoy se enfrentan a acusaciones de acoso o abuso sexual y son temas de los que tenemos que hablar: no basta con que cuides el ambiente y te muevas en bici, esto que hacemos también tiene que permear hacia otros tipos de opresiones y no sólo a las de movilidad. Tenemos que hablar de la opresión del hombre hacia la mujer y de cómo reproducimos estas violencias en nuestros espacios activistas. Y nomás para rematar: hay un avance fortísimo de las derechas a nivel mundial. Nosotrxs debemos asumirnos movimientos de izquierda y, a partir de allí, replantearnos cómo estamos comunicando porque esto será clave para sumar aliados. A veces, me parece, lo que nos pasa es que nos estamos convirtiendo en movimientos/organizaciones/colectivos de autoconsumo en los que vamos siempre los mismos a las mismas cosas y nos ciclamos en nuestros discursos técnicos y de motivación. ¿de verdad es por allí? ¿No tendríamos que aspirar a llegar a nuevos públicos?

3. ¿Cuáles son los principales desafíos para trabajar en red?

Dana Corres: Creo que los que mencioné arriba:
1. El cómo comunicamos es un tema BÁSICO: salir del autoconsumo (que seamos sólo nosotros hablando con nosotros mismos), aprender a deconstruir las formas de pensar del que no piensa como nosotros (sin ser demasiado agresivo y apelando a la pedagogía);
2. El cómo nos organizamos para ser organizaciones con dinámicas de toma de decisión más sanas y respetuosas (a veces me parece que en México tendemos a formas muy nocivas e impositivas de organizarnos). Creo que a veces caemos en cultura a la personalidad sin querer; vemos a “lxs líderes” con una devoción tal, que dejamos de cuestionarles. Nos hace falta muchísima autocrítica y estar dispuestos a debatir, discutir y diferir;
3. El machismo DENTRO de las organizaciones;
4. Los egos y el poder. El poder es una cosa MUY seductora y creo que a veces olvidamos que nuestra misión es mejorar las ciudades donde vivimos, no hacernos de poder;
5. Empezar a ver los cambios como un tema que se hace en lo local, más allá de lo nacional. A veces me parece que insistimos con las leyes nacionales, cuando los cambios más tangibles suceden en lo local y, siendo un éxito, son más fáciles de reproducir.

GT: Sólo puedo estar de acuerdo con Dana añadiendo algunos elementos:
1. Casar el conocimiento técnico con la práctica política es fundamental en nuestra actuación, de forma a lograr dialogar con los diversos sectores sociales;
2. Tener la sensibilidad de cómo hablar con públicos diferentes para conseguir pasar el mensaje que queremos en cada uno de ellos;
3. Saber negociar, sin perder los principios que nos orientan;
4. Salir del centro en lo que se incluyen las diversas formas de centralización — social en sus innumerables posibilidades (racismo, exclusión de las personas con discapacidad, machismo, sexismo, homofobia, transfobia etc), política institucional o partidista, geográfica territorial y temporal, entre otras);
5. Promover la inclusión, de hecho, de esos diversos actores sociales desde los diagnósticos de las ciudades en su totalidad, en la planificación urbana y más macro — de la ciudad, del presupuesto público -, en la efectividad de las políticas y de los derechos humanos y en el monitoreo y revisión de estas políticas. De modo a siempre calibrar, alinear y poner los anhelos sociales (de las personas, de los colectivos y movimientos) al frente de los intereses privatizadores del gran capital, de los medios golpistas, de los gobiernos espurios.

Guilherme Tampieri: Conectar, movilizar y comprometer a la gente, de hecho, a parte de los seguidores, gustos, acciones, es un reto en sí mismo. Una red necesita cables que conectan los puntos y que están solos, partes del proceso de acción colectiva. La creación, suministro y mantenimiento de estos enlaces deben ser realizados por personas. Estos, a su vez, no siempre están disponibles para trabajar en el ámbito nacional / regional, como las directrices locales, por regla general, son las prioridades de los colectivos, movimientos y organizaciones. Aunque se trata de una red de movimientos locales, el intercambio entre la red también implica un esfuerzo (mayor o menor, dependiendo de algunas variables) que puede no siempre ser llevada adelante por los movimientos menos estructurados para así que. Es decir, usted tiene que tener gente dispuesta a tomar la red hacia adelante. Mantenerlo. Entonces también hay que pensar en la expansión de las acciones, proyectos, campañas y por lo tanto la red. También requiere la gente a trabajar. En un momento que estamos viviendo en Brasil, operar y mantener, y mucho menos expandir, una red es aún más complejo. El contexto político no es favorable a la acción política, para el bien de las personas. Incredulidad en la política institucional es un factor de distancia de los ciudadanos y los ciudadanos del campo político, que ha sido visto como un espacio sucio. Un lugar poco atractivo y el fomento de ser.
Sin embargo, el tiempo puede ser catalizador de recursos compartidos de red. ¿Cómo? Entre otros factores, que es tener un sistema político que excluye, discrimina y evita la acción política de los movimientos sociales que vienen a este escenario. Y sólo ocupa la configuración política de los espacios y la creación de otra -y una red puede mejorarlo — es que podemos deconstruir el sistema actual y mover algo más democrático, de hecho, más inclusiva, más diverso, que abarca las pluralidades sociales existentes en un contexto dado ( ciudad, estado, país).
En resumen, el trabajo en red es compleja en sí misma, y es esta complejidad es que es la fuerza que una red puede tener, es que las personas, instituciones, movimientos sociales, empresariales y otras formas de organización. O una mezcla de todo esto.

DC: Creo que justo como menciona Guilherme, el generar hacia dentro de nuestras organizaciones los cambios que queremos ver afuera es importantísimo para cambiar las sociedades y las ciudades en las que vivimos.

Dana Corres es Comunicóloga por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo con estudios de Ciencia Política en la Universidad de Masaryk en República Checa. Tiene experiencia en manejo de medios y estrategias digitales y como columnista en medios como Milenio y Animal Político. Es miembro fundador de la Liga Peatonal y ha colaborado en diversos proyectos de movilidad sustentable. En 2016, fue parte del Comité Organizador del III Congreso Nacional de Peatones, La Merced 2016. Actualmente es una de las dos coordinadores generales de la Liga Peatonal (junto con Claudina de Gyves) desarrolla estrategias de comunicación y difusión con la Liga Peatonal como Puentes Antipeatonales y la Carta de los Derechos del Peatón y proyectos que toquen lo peatonal desde el género, las personas con discapacidad, las infancias y otrxs.

Guilherme Tampieri es ciudadano de Belo Horizonte, integra el movimiento Nossa BH (Nuestra BH), la Red Social por Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables, el colectivo Desvelocidades y BH em Ciclo — Asociación de los Ciclistas de Belo Horizonte — y está director de la UCB — Unión de Ciclistas de Brasil.

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